viernes, 5 de agosto de 2016

Capítulo 40.

- Amor… -Susurró en mi oído.- Me voy al laburo.
- Qué tengas un buen día.
- Ustedes también. –Sonreí y besó mi panza, yo acaricié su pelo y luego besó mi frente.- Cualquier cosa, llamame.
- No te preocupes, vamos a estar bien. –Lo besé.- Anda que se te va a hacer tarde.
- ¿Y vos?
- Ahora voy. –Reí.- Tengo que llevarlo a Bruno, asique no me queda otra.
- Me parece que está despierto.
- Ahora voy entonces. –Dije y me senté en la cama.-
- ¿Te sentís mejor?
- Sí, bastante.
- Bueno, mejor. –Me besó.- Nos vemos a la tarde.
- Dale amor. –Nos dimos un beso y se fue.-

Yo me cambié y luego fui al cuarto de Bruno, quien estaba sentado en su cama jugando con sus muñecos. Reí, era demasiado temprano.

- ¡Buen día hijo! –Dije entrando a su cuarto.-
- Hola mami. –Me respondió.-
- ¿Te despertaste hace mucho? –Pregunté buscando el uniforme de su nuevo jardín.-
- Un ratito. –Rio.-
- ¿Te cambias o te ayudo?
- Ayudame.

Reí, sabía que algo percibía porque estaba demasiado mimoso. Lo ayudé a cambiarse y desayunamos juntos. Luego, lo llevé al jardín.

Volví a mi casa sintiéndome bastante mal, asique me acosté en la cama. Levanté mi remera y toqué mi panza, la cual de a poquito iba creciendo. Me saqué una foto y se la mandé a Pepe.

“Creo que no me muevo de acá.”

“Quiero ir a llenarlos de besos.”

“Sos tan lindo.”

“¿Qué pasa?”

“Me da vueltas todo y tengo nauseas.”

“Si necesitas que lo vaya a buscar a Bruno, avisame.”

“Dale, no te preocupes.”

“Quedate en la cama y hace fiaca.”

“Era lo que pensaba hacer, jajajaja”

“Jajajajajaja, los amo.”

“Nosotros a vos mi amor.”


Sonreí y dejé mi celular a un lado. Si bien sabía y sentía que Pedro adoraba a Bruno, verlo tan papá con nuestro bebé me mataba de amor… Se le caía la baba.

Dormí toda la mañana y cuando fue la hora de ir a buscar a Bruno por suerte me sentía mucho mejor.

Esa tarde, Bruno estaba jugando en su pieza y yo tejiendo en la mía…

- Buenas tardes. –Dijo Pepe entrando.-
-Sonreí.- Hola mi amor.
-Se acercó y me dio un beso.- ¿Cómo te sentís? ¿Mejor?
- Bastante. –Dije y dejé el tejido a un lado.-
- ¿Comiste?
- Me tomé un té.
- Mmm… Tenes que comer.
-Reí.- Ya sé, pero tenía muchas nauseas.
- ¿Y no queres que prepare algo ahora?
- Sí, pero si después de lo contamos a Bruno. ¡Por favor!
- Obvio mi amor, yo también me muero por contárselo.
-Sonreí.- ¿Traes algo rico?
- ¿Tenes hambre?
-Reí.- Ahora sí.
- Ahora veo que puedo preparar. –Me besó y se fue.-

Merendamos juntos y luego lo llamamos a Bruno, quien vino hasta nuestro cuarto.

- ¿Qué pasa? –Preguntó.-
- Veni mi amor. –Dije dándole su mano y se sentó sobre mis piernas.- Tenemos que contarte algo.
- ¿Qué cosa ma?
-Reí.- Algo muy, muy importante. Y muy lindo también.

Pedro estaba a mi lado.

- Dale mamá. ¡Decime!
-Reí.- Bueno che, banca un poquito ansioso. –Besé su frente.- Pasa que… -Sonreí y tomé sus manitos.- Mamá está embarazada… -Dije emocionada.- Vas a tener un hermanito o una hermanita.
- Ah… -Dijo sin reacción y temía que eso ocurriera.-
- ¿No te pone contento mi amor? –Le pregunté.-
- Sí… Pero ese bebé va a tener a sus papás y yo no.
-Suspiré.- Este bebé va a tener exactamente la misma familia que vos. –Le dije.- ¿No queres tener un hermanito para jugar? –Pregunté un poco triste y culpable.-
- Sí, eso sí… -Dijo.- Pero no quiero que lo quieran más a él.
-Sonreí.- No mi amor, yo los amo a los dos por igual. –Besé su frente y lo abracé.- Dale, quiero que estés contento. –Lo abracé más fuerte.- Mamá siempre va a estar para vos.
- Y yo también hermoso. –Dijo Pedro y posó su mano en la espalda.- Me encanta que sientas que soy como tu papá, porque yo te siento como mi hijo. –Besó su hombro.- Y me encanta saber que voy a tener dos hijos hermosos para toda la vida. –Bruno sonrió.-
- Te amamos a vos y amamos al bebé que va a venir.

Pedro se unió al abrazo y lo llenamos de besos a Bruno.

- ¿Y cuándo va a nacer? –Preguntó separándose un poco de mí.-
- Falta bastante…
- ¿Cuánto?
- Casi seis meses.
- ¿Y cuándo va a ser eso? –Rio.-
- En septiembre, cuando empieza a la primavera.
- ¡Wow! Un montón.
-Reí.- ¿Pero estás contento?
-Sonrió.- Sí mami, si me prometen que siempre vamos a estar todos juntos… Sí.
- Siempre vamos a estar juntitos. –Volví a abrazarlo y besé reiteradas veces su mejilla.- Este bebé va a tener al mejor hermano del mundo. –Bruno sonrió y se separó un poco de mí.- Dame las manos…

Bruno me dio sus manos y las tomé con una de mis manos, con la otra levanté mi remera. Llevé sus manitos a mi panza y él sonrió.

- ¿Es muy chiquitito? –Preguntó.-
- Sí, muy. –Él sonrió y besó mi panza. Me morí de amor.-

Él se acostó en mi panza y yo lo miré a Pedro sonriendo y con los ojos llenos de lágrimas. Él se acostó a nuestro lado y besó mi cuello.

Bruno se quedó dormido mientras yo jugaba con su pelo.

- Te juro que por un momento me sentí muy culpable. –Suspiré.-
-Me besó.- No sientas eso…
- Perdón, pero no lo puedo evitar. –Hice una pausa.- Siempre me va a dar culpa que mi hijo no tenga a su papá.
- ¿Estoy pintado yo?
-Reí.- No tarado, no es eso. –Tomé su mano y la besé.- Yo sé que ustedes se aman, pero… No sos su papá y él lo sabe.
- Sí, lo sé. –Suspiró.-
- Es eso… No quiero que sienta la diferencia.
- Te prometo que no la va a sentir.
-Sonreí y apoyé mi cabeza en su hombro.- Gracias por siempre cuidarme y estar pendiente de mí… De mí, de Bruno y ahora de nuestro bebé.
-Besó mi frente.- Siempre mi amor. Siempre.
- Te amo locamente.
-Rio y me besó.- Y yo te amo a vos, con locura. –Nos besamos y sonreímos.-

Después de un rato…

- Mami… -Dijo aún acostado.-
- ¿Qué mi amor?
- Te amo… -Dijo y besó mi mejilla.- Y me pone feliz que tengas un hermanito mío en tu panza.
-Sonreí y lo abracé fuerte.- Te amo hijo, para toda la vida. –Besé su mejilla.-
- No estés triste eh.
- Yo no estoy triste.
- Cuando me lo dijiste estabas por llorar.
-Me separé un poco de él.- Tenía miedo de que no te guste la idea de tener un hermanito.
- Sí que me gusta. –Sonrió y sonreí.-
- ¿Seguro, no?
- Sí, seguro. –Y volvió a abrazarme.- Puedo compartirte.
-Reí.- Sos tan hermoso Bruno.
- Vos sos hermosa mami.

Sonreí muerta de amor y lo tiré en la cama, para llenarlo de besos.

- Veo que me dejaron afuera… -Dijo Pedro en la puerta de la habitación y reímos.-
- ¡No Pepe! ¡Vení! –Le dijo Bruno.-
-Sonrió y se abalanzó sobre nosotros, llenándonos de besos.- Son la familia más hermosa. –Nos dijo y besó la mejilla de Bruno.-
- Te amo papá. –Dijo Bruno y nosotros nos miramos sonriendo, noté lágrimas en sus ojos.-
- Yo también te amo hijito hermoso.

Nos abrazamos fuerte y nos acostamos todos juntos, llenándonos de mimos.






-


He aquí el último capítulo, espero que les guste ♥♥ Mañana subo el epílogo ☺



8 comentarios:

  1. Me encantó!! Pura ternura este final! mimiroxb

    ResponderEliminar
  2. Me muero en lo lindo que fue el capitulo, que familia hermosa. Me encanta la historia, que pena que haya llegado el final, escribis muy lindo, espero el epilogo!

    ResponderEliminar
  3. Me encantó cami! Como cada novela que leí que fue tu creación! ♡

    ResponderEliminar
  4. Ese "papá" tan esperado!! Hermosa novela Cami. Gracias por llevarnos a otro lugar

    ResponderEliminar
  5. Ese "papá" tan esperado!! Hermosa novela Cami. Gracias por llevarnos a otro lugar

    ResponderEliminar