Era momento de hablar, no podía dilatarlo mucho tiempo más. Mis viejos ya habían vuelto de trabajar y estaban en el living. Yo estaba en mi pieza, tratando de tomar el valor para hacerlo.
Posé la mano en el picaporte, pero me arrepentí.
“Te juro que no puedo Pepe.”
“Sí que podes Chinita.”
“No, estoy hace casi una hora tratando de salir de mi cuarto y no puedo.”
“
“Van a reaccionar horrible.”
“En algún momento lo van a tener que saber.”
“Sí, ya sé.”
“¿Entonces? Hacelo, dale. Vos podes…”
“Después te cuento
“Dale, suerte.”
“Gracias Pepito.”
“De nada Chinita.”
Dejé mi celular y me puse la capucha de mi buzo para, por fin, animarme a salir. Sin decir nada, me acerqué a ellos y me senté en el sillón con mi mirada hacia abajo.
- Tengo que hablar con ustedes, es algo importante. –Hice una pausa.- Muy importante.
- ¿Qué pasa hija? –Preguntó mi mamá.-
- ¿Pueden apagar la tele?
- Nos asustas Pau. –Dijo mi mamá y mi papá apagó la tele.-
- Yo estoy asustada. –Dije temblando y por fin, me animé a mirarlos.-
- ¿Podes hablar Paula? –Dijo mi papá.-
- No es tan fácil. –Respondí.-
- Pero nos pones nerviosos. –Agregó mi mamá.-
- Paren un poco. –Dije molesta.- Me da miedo decirlo. –Hice una pausa.- No quiero que reaccionen mal.
- ¡Habla hija! –Me dijo mi mamá, impaciente.-
- Estoy… -Hice una pausa y bajé mi mirada, mis ojos se llenaron de lágrimas y el pánico me invadió.- Embarazada. –Dije con un hilo de voz.- Perdón. –Agregué.- Yo no quería, siempre me cuidé. Se los juro.
- ¡Te cuidaste barbaro pendeja! –Dijo mi viejo levantándose del sillón.- ¿Cómo podes ser tan boluda?
Y me largué a llorar, sin escalas.
- Yo no fui.
- ¿Y quién fue? –Me preguntó, mirándome desde arriba.-
- No sé, pero yo nunca dejé de tomar las pastillas. –Respondí.-
- ¿Y entonces?
- ¡No se papá! ¡No lo busqué eh!
- Entonces sacatelo. –Me dijo.-
- ¿Qué? –Y me animé a mirarlo.- ¿Vos estás loco?
- No vas a arruinarte la vida, te lo sacas y listo.
- ¡Ni loca! –Le respondí.-
- ¡Te lo vas a sacar Paula!
- ¡No! –Le respondí, contundente.- ¡No voy a hacerlo!
- Estás loca Paula.
- Me importa tres carajos, es mi vida. –Le dije y él se fue.- ¿Vos no vas a decir nada mamá? –Le pregunté, llena de bronca.-
- No sé hija.
- ¿Vos pensas igual que papá? –Ella se encogió de hombros.- No pensé que iban a ser así de mierda.
Y corrí a mi cuarto, en dónde me encerré y pateé con fuerza la puerta.
- ¡Para pendeja! ¡Para! –Me gritó desde el otro lado mi papá.-
- ¡Sos una mierda papá! –Le respondí y cerré con llave.- Dejame en paz.
Agarré un bolso y lo llené de ropa, las cosas de la escuela, mi computadora y algunas cosas más. Lo cerré y le hablé a Pedro.
“Mi papá quiere que aborte. ¡Me quiero ir de acá Pedro!”
“¿De verdad me lo decís? Veni a mi casa…”
“¿Seguro?”
“Sí Pau, dale. No quiero que estés mal, te va a hacer mal.”
“Gracias, pero voy más tarde.”
“¿Por qué?”
“No quiero cruzarme con ellos.”
“Es peligroso que estés sola por la calle a la noche.”
“Sino voy mañana después de la escuela.”
“¿No vas a ir?”
“No creo, la verdad es que no puedo prestar atención a algo que no sea lo que me pasa.”
“Podes venir cuando quieras, solo mandame un wap antes.”
“Está bien, gracias. De verdad.”
“No es nada Chini.”
“Jajajaj, me haces reír y no quiero.”
“¿Te reíste de verdad?”
“Sí, de verdad.”
“Por lo menos te saqué una sonrisa.”
Después de algunas horas, salí del cuarto solo porque no aguantaba más las ganas de ir al baño. Cuando salí, me frenaron los dos, sin dejarme pasar.
- No vas a arruinarte la vida Paula. –Dijo mi mamá.-
- No voy a abortarlo, es una decisión mía y nunca lo dudé.
- No seas terca… -Agregó mi papá.-
- ¡Ustedes no sean tercos! ¡No sean así de mierda! Es un bebé y es mi bebé.
- ¿Es de Máximo? –Preguntó mi papá.-
- Sí. ¿De quién va a ser? ¿Tan puta me creen?
- ¿Qué se yo Paula? –Me respondió.-
- Qué lindos pensamientos que tenes sobre mí. –Dije con bronca.-
- ¿Lo sabe? –Me preguntó mi mamá.-
- No, primero quería que lo sepan ustedes.
- ¿Y si no se hace cargo? –Me preguntó mi papá.-
- Me voy a hacer cargo sola.
- Nosotros no vamos a dejarte. –Me dijo, desafiante.-
- Saquense esa idea de la cabeza, porque lo voy a tener. –Y me zafé de ellos, mi papá se fue a su cuarto, pero mi mamá me siguió.-
Entré a mi cuarto y ella entró detrás de mí.
- ¿Vos de verdad queres que aborte? ¿Vos siendo mujer y siendo mi mamá? ¿Podrías imaginarte haberme abortado? ¿Tan poco me queres mamá?
- No, para un poco Pau.
- Es lo que me haces sentir mamá. –Suspiré.- No quiero hablar, no quiero estar nerviosa.
- ¿Hace cuánto lo sabes?
- Un par de días…
- ¿Estuviste sola?
- No, con Pedro.
- ¿Y ya fuiste al médico?
- Sí, ayer… Estoy de tres meses y medio por si te importa.
- ¿Y está todo bien?
- Sí.
- ¿Estás segura de la decisión que estás tomando?
- Sí, y quiero estar sola. –Hice una pausa.- Es más, me voy a ir de acá.
- ¿A dónde?
- A lo de Pedro.
- Pero…
- No quiero estar acá. –Le dije.- Voy a estar mejor en cualquier otro lado.
- Paula…
- Andate mamá.
Ella no dijo más nada y se fue, yo agarré mi bolso y salí…
“Estoy yendo Pepe. ¿Puedo?”
“Sí, te espero.”
“Gracias.”
“Sh…”
Pobre Pau!! Que feo que tenga que pasar por eso! Ojalá todo mejore!! Me encanta que Pedro siempre este dispuesto ja!
ResponderEliminarNo puedo evitar ser un poco mala cuando escribo, jaja
Eliminarme encanta esta novela
ResponderEliminares más tierno pedro
espero que están juntos pronto
Gracias ♥ ♥
EliminarEstoy muy muy muy sorprendida de la reacción de los padres de Paula, podría haber jurado que la iban a bancar y que era todo idea de ella eso de que se lo iban a tomar a mal, me intriga mucho mucho como seguira esta historia. Escribís genial! espero el próximo :)
ResponderEliminarGracias!♥☺
EliminarNo me voy a cansar de decirte que escribís genial!!! me encanta todo lo que estas subiendo, me gusta la historia por que es algo diferente a tus novelas anteriores! Besos!
ResponderEliminarMuchas gracias Emi☺♥
EliminarAmo cada capitulo, escribís increíble y tenes una imaginacion admirable. Me encanta leer una historia tan distinta pero con mucho amor.
ResponderEliminarMuchas, muchas gracias!♥
Eliminar