domingo, 24 de julio de 2016

Capítulo 27.

Bruno se despertó al rato y fui hasta el cuarto, Pedro se quedó hablando con su mamá.

- No llores mi amor… -Dije tomándolo en brazos.- Tranquilo. –Susurré caminando con él en mis brazos, pero no dejaba de llorar.-

Revisé su pañal, pero estaba limpio. Lo cambié de posición. Intenté darle el pecho.

Bruno seguía llorando.

- ¿Qué pasa hijo? –Pregunté acostándolo en mi cama, tomé sus pies y comencé a mover sus piernas… Pero no, tampoco le dolía la panza.-

Volví a tomarlo en mis brazos y me senté, contra el respaldo de mi cama y lo acosté en mi pecho. Él se acomodó, pero seguía llorisqueando.

- No pasa nada mi amor. –Susurré en su oído y comencé a acariciar su espalda.- No llores más bebé.

Y estuve casi una hora, tratando de que se tranquilice. Pedro se acercó a mí con un vaso de agua y luego de tomar un poco, lo dejé.

- Estas cosas son las que me angustian. –Le dije. Que llore sin razón… Siento que siente esa falta y me hace mal. –Suspiré, acariciando a mi hijo.-
- Pero con vos se calma.
- Ponele.
- Sí Pau…
-Suspiré.- Me da miedo que le pase algo malo.
- ¿Algo como qué?
- No sé… No me hagas caso.
- ¿Queres que los deje solos?
- No, quedate. –Le rogué.- Quedate con nosotros.

Él se sentó a mi lado y besó mi hombro.

- Mientras más tranquila estés vos… Más tranquilo va a estar él.
- Lo sé.
- Entonces tranquila… -Besó mi mejilla.- Se está quedando dormido.
- Respira muy fuerte todavía. –Le dije.- Le cambia mucho la respiración cuando duerme.
-Sonrió.- Se conocen mucho me parece.
- Lo único que hice estos tres meses fue conocerlo… Y podría hacerlo toda mi vida. –Besé su frente.- Quiero y necesito que esté bien.
- Él está bien Pau.
- Sí, pero esa falta… Siempre va a estar.
- Deja de hacerte la cabeza.
- Me cuesta Pepe.
- No pienses… Trata de descansar.
- Necesito que se duerma él primero.
- Entonces dejamos de hablar.
-Sonreí y lo besé.- Gracias.

Después de un largo rato, Bruno por fin se quedó dormido y yo me acomodé en la cama… Con él sobre mi cuerpo.

- Dormí con nosotros. –Le dije a Pepe.-
- ¿Segura?
- Sí, por favor. –Dije abriendo la cama.-

Pedro sonrió y se metió en la cama con nosotros.

- Descansa Pepe…
- Vos también Pau.

Nos dimos un beso y sonreímos.

Desperté, porque Bruno estaba muy inquieto.

- Tranquilo… -Susurré.- Me estás matando hijo. –Reí y me levanté con él en mis brazos.-

Me paré en una esquina del cuarto y comencé a moverlo de un lado al otro, porque se estaba despertando.

Él buscó mi pecho y sabía que era hambre… No comía hace muchas horas.

Me acomodé en la cama y comencé a amamantarlo.

- Pau… ¿Qué pasa?
-Reí.- Nada, solo tenía hambre. Seguí durmiendo.
- ¿Segura?
- Sí Pepe.

Yo reí y él se acomodó para seguir durmiendo. Cuando Bruno terminó, me acomodé con él en mi cama y nos quedamos dormidos otra vez.

Esa mañana…

- Pau… -Susurró en mi oído.- Tengo que irme.
- Mmm… Bueno. –Lo miré.-
- Tengo que trabajar y cursar.
- Está bien, anda. –Le sonreí.- Que tengas un buen día.
- Ustedes también. –Nos dimos un beso y se fue.-

Suspiré y acosté a Bruno en mi cama, para ir al baño.

Cuando volví, me senté al lado de mi hijo y cerré mis ojos… Tratando de serenarme. Me sentía rara y eso no sabía si era bueno o malo.

“Desde que te fuiste que no puedo dejar de pensar en vos.”

“Yo tampoco puedo dejar de pensarte.”

“¿Qué vamos a hacer?”

“¿Con qué?”

“Con esto Pepe.”

“Yo quiero dejar que pase y disfrutarlo… No sé si tiene mucho sentido pensar en el futuro.”

“Tengo miedo de que me quieras más de lo que yo te quiero.”

“No te enrosques con esas cosas.”

“Perdón, pero no puedo… Jajaja”

“No son cosas para pensar cuando recién empieza una relación. ¿No te parece?”

“Mmm… Puede ser.”

“Esa cabecita loca no para eh.”

“Nunca… No puedo evitarlo.”

“¿Por qué no aprovechas y dormís? ¿O Bruno está despierto?”

“Bruno está súper pancho.”

Y le mandé una foto de él durmiendo.


“¿Y la mamá?”


Yo reí y me saqué una foto, la cual le envíe.

“Hermosa… Como siempre.”

“No me mientas que no hace falta.”

“Para mí sos hermosa.”

“Y para mí sos muy tierno.”

“Linda… ♥ Te dejo porque tengo que entrar a clases.”

“Está bien, anda Pepe. Yo voy a tratar de dormir un rato.”

“Dale, aprovecha vos que podes.”

“Jajajaja, a la tarde me tengo que poner con un pedido igual.”

“¿Queres que nos veamos esta noche?”

“Sí, me encantaría.”

“Entonces después arreglamos.”

“Dale Pepe, un beso grande.”

“Otro para ustedes.”

Suspiré y dejé mi celular a un lado.

Dormir otra vez no pude… Bruno se despertó y yo no lo había notado porque estaba demasiado concentrada en mis pensamientos.

Su manito buscó mi dedo y lo miré sonriendo.

- Buen día mi amor… -Besé su frente.- No te había escuchado. –Reí.- Veni que te necesito cerquita.

Lo tomé en brazos y me quedé allí con él, hasta que me pidió comer…

8 comentarios: