Había
pasado un mes, en el que, contrariamente a lo que creía… Paula y yo habíamos
afianzado la relación y éramos una pareja bastante en serio. La verdad es que
yo había intentando no ilusionarme al principio, por miedo a que no funcione,
pero ahora es imposible no hacerlo. Quiero que sea mi mujer toda la vida.
Bruno estaba cada día más grande y hermoso… No me arrepentía de jugar a ser su papá. Obvio que tenía en claro que no lo era, pero hacerme la idea de que iba a poder estar para él cuando me necesitara, me hacía bien y a Pau, también.
Esa noche, me quedaría a dormir en la casa de Paula y me aseguré de que Bruno estuviera durmiendo en su cuna. Sonreí y me acerqué a él.
- Haceme el aguante esta noche… -Dije acariciando su nariz.- Que quiero tener un ratito a mamá para mí. –Reí.- Descansa hermoso. –Me acerqué a besar su frente y luego fui en busca de Paula.-
Entré al cuarto de Pau y ella estaba sentada sobre su cama, dándole la espalda a la puerta y con su celular. No notó que entré. Me senté detrás de ella y la abracé por la espalda, mientras besaba su cuello.
- Hola hermosa. –Susurré en su oído.-
- Hola Pepe. –Sonrió.-
- ¿Estás haciendo algo muy importante con el celular?
- Mmm… No.
- Entonces permiso. –Dije y se lo quité de las manos.-
Besé desde su cintura hasta su cuello y la abracé con fuerza, cruzando mis brazos en su panza. Ella buscó mis manos con las suyas y suspiró, cerrando sus ojos.
Llené de besos su cuello durante algunos minutos y Paula quiso hablar, pero no la dejé…
- Antes de que preguntes, Bruno está durmiendo muy cómodamente en su cuna.
- No, no es eso. –Suspiró.-
- ¿Y qué es? –Quise ponerme delante de ella, pero me frenó.-
- No, quedate ahí. –Me dijo tomando con fuerzas mis manos.-
- Hey… ¿Qué pasa?
- Necesito que me abraces y si queres que te cuente lo que me pasa, no soporto sostenerte la mirada.
- Me asustas un poco.
-Suspiró y cerró sus ojos con fuerza.- No quiero parecer una histérica.
- Si das tantas vueltas… Lo vas a parecer. –Le dije riendo y ella también rio.-
- Ay, perdón.
- No pasa nada. –Le di un beso en su mejilla.- ¿Me explicas qué pasa?
- Para… No me presiones.
- No te presiono, pero quiero que confíes en mí.
- Confío tonto.
- Y está perfecto.
-Sonrió.- Es que… -Suspiré.- Yo sé lo que buscas, no soy una nena y tampoco soy boluda.
- ¿Y está mal?
- No, para… ¿Me dejas terminar?
- Sí, perdón.
-Suspiró.- Me pasa que… Yo nunca estuve con nadie que no sea Máximo. –Dijo un poco confundida.- Y… ay, no sé.
- ¿Qué no sabes? –Besé su cuello suavemente.- ¿No queres?
- No, no es eso.
- ¿Y qué es?
- Me siento una tarada. –Me dijo muy seria y yo la abracé más fuerte.-
- No sos ninguna tarada.
- Es que… -Hizo una pausa.- Me siento rara.
- ¿Con qué? ¿Conmigo?
- No, no es eso.
- ¿Y entonces qué es? Perdón que insista, pero si no me lo decís no puedo entenderte ni ayudarte.
- Sí, ya sé. –Hizo una pausa.- Solo estuve con él, como te decía… Y la verdad es que mis recuerdos con él son horribles. –Cerró sus ojos.- Creo que lo único que hizo bien su vida fue dejarme embarazada. –Suspiró.- Pero… ¿Viste que yo siempre te digo que no estoy acostumbrada a que me traten así?
- Sí…
- Bueno, tiene que ver con eso. No sé. –Se encogió de hombros.- Me da, no es miedo, es mmm… Inquietud todo esto que pasa entre nosotros y eso no quiere decir que no me guste eh. Me encanta lo que está pasando, pero me da miedo y además… No me siento segura con mi cuerpo desde que lo tuve a Bruno.
- Pero vos sos hermosa… Eso no importa.
-Sonrió.- Te juro que me siento una nena.
- Sos hermosa en todas tus facetas.
- Y vos un chamullero.
- De verdad. –Acaricié su cuello con mi nariz y ella cerró sus ojos, sonriendo.-
- Sos muy tierno. ¿Sabías?
- Sí, porque me lo decís seguido.
-Rio.- Es porque es la verdad. –Giró su cabeza para besarme.- Gracias por no mandarme a la mierda.
-Reí.- Nunca lo haría… Deseé muchos años que estemos ahí como para echarlo a perder por cualquier cosa.
- Te juro que no entiendo cómo no te presté atención antes. –Me dijo riendo.-
- Porque querías hacerme sufrir.
- Mmm… Puede ser.
- ¡Ay, qué mala! –Dije y le hice cosquillas.-
- No, no. Cosquillas no.
- ¿Cosquillas no? ¿Y qué cosa entonces?
- Mmm… Los besos me gustan más.
- ¿Sí?
- Sí…
-Sonreí y besé desde su hombro hasta su mejilla.- Pau… -Susurré en su oído.-
- ¿Qué Pepe?
- Yo voy a cuidarte siempre. ¿Sabes?
-Sonrió.- Lo sé y eso me hace sentir muy segura. –Dijo buscando mis labios con los suyos.-
- Perdón si te incomodé.
Ella se dio vuelta y quedó sobre mí. Reímos.
- No me incomodaste.
- ¿No? –Pregunté abrazándola por la cintura.-
- No, ni un poquito. –Me besó.-
- Mejor así. –Dije quitando el pelo de su cara.-
- Gracias por entenderme… -Me dijo.-
- No me lo tenes que agradecer.
- Te juro que no quiero hacerte sentir mal…
- No me haces sentir mal.
- ¿Seguro?
- Muy
seguro.Bruno estaba cada día más grande y hermoso… No me arrepentía de jugar a ser su papá. Obvio que tenía en claro que no lo era, pero hacerme la idea de que iba a poder estar para él cuando me necesitara, me hacía bien y a Pau, también.
Esa noche, me quedaría a dormir en la casa de Paula y me aseguré de que Bruno estuviera durmiendo en su cuna. Sonreí y me acerqué a él.
- Haceme el aguante esta noche… -Dije acariciando su nariz.- Que quiero tener un ratito a mamá para mí. –Reí.- Descansa hermoso. –Me acerqué a besar su frente y luego fui en busca de Paula.-
Entré al cuarto de Pau y ella estaba sentada sobre su cama, dándole la espalda a la puerta y con su celular. No notó que entré. Me senté detrás de ella y la abracé por la espalda, mientras besaba su cuello.
- Hola hermosa. –Susurré en su oído.-
- Hola Pepe. –Sonrió.-
- ¿Estás haciendo algo muy importante con el celular?
- Mmm… No.
- Entonces permiso. –Dije y se lo quité de las manos.-
Besé desde su cintura hasta su cuello y la abracé con fuerza, cruzando mis brazos en su panza. Ella buscó mis manos con las suyas y suspiró, cerrando sus ojos.
Llené de besos su cuello durante algunos minutos y Paula quiso hablar, pero no la dejé…
- Antes de que preguntes, Bruno está durmiendo muy cómodamente en su cuna.
- No, no es eso. –Suspiró.-
- ¿Y qué es? –Quise ponerme delante de ella, pero me frenó.-
- No, quedate ahí. –Me dijo tomando con fuerzas mis manos.-
- Hey… ¿Qué pasa?
- Necesito que me abraces y si queres que te cuente lo que me pasa, no soporto sostenerte la mirada.
- Me asustas un poco.
-Suspiró y cerró sus ojos con fuerza.- No quiero parecer una histérica.
- Si das tantas vueltas… Lo vas a parecer. –Le dije riendo y ella también rio.-
- Ay, perdón.
- No pasa nada. –Le di un beso en su mejilla.- ¿Me explicas qué pasa?
- Para… No me presiones.
- No te presiono, pero quiero que confíes en mí.
- Confío tonto.
- Y está perfecto.
-Sonrió.- Es que… -Suspiré.- Yo sé lo que buscas, no soy una nena y tampoco soy boluda.
- ¿Y está mal?
- No, para… ¿Me dejas terminar?
- Sí, perdón.
-Suspiró.- Me pasa que… Yo nunca estuve con nadie que no sea Máximo. –Dijo un poco confundida.- Y… ay, no sé.
- ¿Qué no sabes? –Besé su cuello suavemente.- ¿No queres?
- No, no es eso.
- ¿Y qué es?
- Me siento una tarada. –Me dijo muy seria y yo la abracé más fuerte.-
- No sos ninguna tarada.
- Es que… -Hizo una pausa.- Me siento rara.
- ¿Con qué? ¿Conmigo?
- No, no es eso.
- ¿Y entonces qué es? Perdón que insista, pero si no me lo decís no puedo entenderte ni ayudarte.
- Sí, ya sé. –Hizo una pausa.- Solo estuve con él, como te decía… Y la verdad es que mis recuerdos con él son horribles. –Cerró sus ojos.- Creo que lo único que hizo bien su vida fue dejarme embarazada. –Suspiró.- Pero… ¿Viste que yo siempre te digo que no estoy acostumbrada a que me traten así?
- Sí…
- Bueno, tiene que ver con eso. No sé. –Se encogió de hombros.- Me da, no es miedo, es mmm… Inquietud todo esto que pasa entre nosotros y eso no quiere decir que no me guste eh. Me encanta lo que está pasando, pero me da miedo y además… No me siento segura con mi cuerpo desde que lo tuve a Bruno.
- Pero vos sos hermosa… Eso no importa.
-Sonrió.- Te juro que me siento una nena.
- Sos hermosa en todas tus facetas.
- Y vos un chamullero.
- De verdad. –Acaricié su cuello con mi nariz y ella cerró sus ojos, sonriendo.-
- Sos muy tierno. ¿Sabías?
- Sí, porque me lo decís seguido.
-Rio.- Es porque es la verdad. –Giró su cabeza para besarme.- Gracias por no mandarme a la mierda.
-Reí.- Nunca lo haría… Deseé muchos años que estemos ahí como para echarlo a perder por cualquier cosa.
- Te juro que no entiendo cómo no te presté atención antes. –Me dijo riendo.-
- Porque querías hacerme sufrir.
- Mmm… Puede ser.
- ¡Ay, qué mala! –Dije y le hice cosquillas.-
- No, no. Cosquillas no.
- ¿Cosquillas no? ¿Y qué cosa entonces?
- Mmm… Los besos me gustan más.
- ¿Sí?
- Sí…
-Sonreí y besé desde su hombro hasta su mejilla.- Pau… -Susurré en su oído.-
- ¿Qué Pepe?
- Yo voy a cuidarte siempre. ¿Sabes?
-Sonrió.- Lo sé y eso me hace sentir muy segura. –Dijo buscando mis labios con los suyos.-
- Perdón si te incomodé.
Ella se dio vuelta y quedó sobre mí. Reímos.
- No me incomodaste.
- ¿No? –Pregunté abrazándola por la cintura.-
- No, ni un poquito. –Me besó.-
- Mejor así. –Dije quitando el pelo de su cara.-
- Gracias por entenderme… -Me dijo.-
- No me lo tenes que agradecer.
- Te juro que no quiero hacerte sentir mal…
- No me haces sentir mal.
- ¿Seguro?
-Sonrió.- Mejor así entonces.
Y se hundió en mi cuello, llenándome de besos. Yo la abracé con fuerza y cerré mis ojos.
- Te prometo que no va a ser mucho tiempo.
-Reí.- Sos una tarada…
-Me miró, seria.- Me da miedo no gustarte.
- ¿Vos estás loquita? –Pregunté abrazándola con fuerza.- Sos la mujer más hermosa del mundo para mí. –La besé.-
- Pero… Tuve un hijo.
- ¿Y?
- Y eso Pepe.
- Vos sos hermosa para mí, eso es lo único que tiene que importarte.
- Me cuesta un poco amigarme con mi nuevo cuerpo.
- Yo puedo ayudarte cuando quieras. –Dije acariciando su espalda.-
-Sonrió y me besó.- No puedo creer que seas así de tierno.
- Vos me haces ser así.
- ¿Solo yo?
- Mmm… Sí. –La besé y sonreímos.-
Mis manos subieron desde su cintura hasta su nuca y las enredé en su pelo.
- Tengo miedo de que Bruno se despierte… -Me dijo.-
- ¿Por qué?
- Porque capaz que quiero hacer cosas que no requieren a él en medio. –Dijo besando mi cuello y yo sonreí.-
- Me parece que ahora si estás un poquitito histérica.
-Rio.- Perdón, si queres te dejo solo.
-La abracé con fuerza.- ¡No! ¡Ni se te ocurra! –Reímos y nos besamos.-
- Es que me haces sentir tan bien que no veo por qué en la cama no vaya a ser igual. -Dijo con sus mejillas coloradas y me morí de ternura.-
- ¿Qué son esos cachetitos rojos?
-Rio.- Me da un poco de vergüenza.
- Yo te la saco en dos segundos. –Dije hundiéndome en su cuello otra vez.-
- ¿Solo la vergüenza?
- ¡Ah bueno! –Dije riendo.- ¿No tenías vergüenza? –La miré.-
- Soy así de cambiante. –Dijo riendo.-
- Espero que eso nunca me juegue en contra.
- Creo que nunca podrías hacer algo que te juegue en contra.
- ¿Nunca?
- Mmm… No. Nunca. –Dijo y me besó.-
- Hace mucho tiempo que deseo esto. –Dije acariciando su mejilla con mi mano. Ella besó la palma de mi mano y yo continué el recorrido hasta volver a enredarla en su pelo.-
- Espero que no tengas muchas expectativas, no quiero desilusionarte.
- Nunca lo harías… -Dije y la besé.-
-Sonrió.- Vos a mí tampoco.
Di media vuelta, quedando sobre ella… Llené de besos su cara y bajé por su cuello, mientras ella jugaba con el pelo de mi nuca.
- ¿Estás bien? –Le pregunté en su oído.-
- Sí Pepe. –Respondió.-
- Te noto un poco tensa.
-Rio.- Perdón.
-La besé.- No es necesario que sea hoy.
- Pero quiero que sea. –Me dijo.- Dale, no des más vueltas. –Me dijo riendo.-
- Mmm… Suena tentador. –Y la besé.-
- Vos sos tentador.
- ¿Yo?
- Sí, vos. –Y me besó.- Y mucho más de lo que crees…
Era imposible que esa mujer me desilusionará…
Había sido la mejor noche de mi vida.
Pepe siempre tan tierno, me mata de amor!! ������
ResponderEliminar@06_Laury
♥♥
EliminarAy por fiiiiiin, me encanta esta novela. Todos los días espero el capítulo. ������
ResponderEliminarMuchas gracias!♥
Eliminaral fin espero que puedan dar ese paso
ResponderEliminar☺♥
EliminarMorí de amor! Hermoso capítulo ❤
ResponderEliminarGracias ♥
EliminarQ lindo es el !! Tan tierno y comprensivo! mimiroxb
ResponderEliminarhace poco la empecé a leer y me encanta esta historia, es bellísima, felicitaciones Cami escribís hermoso
ResponderEliminar@pedropaulaoli4
Muchas gracias♥
EliminarPor fin se le dió a Pedro!! Amé este capitulo!!
ResponderEliminarGracias☺
EliminarMe muero, me re sorprendió el capitulo, que lindo.
ResponderEliminarPepe es taaan tierno, me encanta me encanta.
Escribís hermoso, espero el próximo!
Quiero un Pedro para mi xd tan lindoos!!
ResponderEliminarjajajaj☺
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