Bruno corrió hacia mí y yo corrí hacia él, no podía contener las
lágrimas y sentía que no podía mantenerme parada de los nervios, pero
necesitaba estrujarlo contra mi cuerpo.
Lo alcé y lo abracé con fuerza por su cintura, él me abrazó por el cuello.
Bruno no dejaba de temblar ni de llorar.
- Tranquilo hijo… -Suspiré.- Tranquilo que ya estás con mamá.
- Tengo miedo mami.
- Lo sé mi amor, lo sé. –Lo abracé más fuerte.- Pero ya estás conmigo. Sh…
Me separé un poquito de él y choqué mi nariz con la suya, mirándolo a los ojos.
- Trata de respirar hijo. –Le dije y sequé sus lágrimas.- Respira conmigo.
–Dije respirando tranquila, tratando de que él me siga.- Dale que te va a hacer
mal mi amor…
Pero él volvió a abrazarme, yo suspiré y lo abracé lo más fuerte que pude.
Había deseado demasiado ese abrazo y necesitaba hacerlo eterno.
- Te amo hijo… -Le dije a su oído.- ¿Sabes?
- Yo también te amo mami.
Sonreí en medio de las lágrimas y caminé hasta quedar apoyada contra una pared,
no podía mantenerme en pie y había perdido la noción de lo que pasaba a mi
alrededor.
- Amor… -Dijo Pedro corriendo hacia mí.- Salgan de acá.
- ¿A dónde queres que vaya?
- Vayan al auto. –Dijo acariciando el pelo de Bruno.-
- Veni con nosotros. –Le rogué.-
- Vengan.
Nos abrazó y caminamos hasta nuestro auto. Yo me subí en la parte trasera con
Bruno en mis brazos, sentado sobre mis piernas y escondiendo su carita en mi
pecho
- Me quiero ir a casa mamá.
- Lo sé hijo y yo también.
- ¿Y por qué no nos vamos?
- Te prometo que en un ratito nos vamos.
Lo miré a Pedro, que estaba parado fuera del auto.
- ¿Qué pasa?
- Lo quieren agarrar.
-Suspiré.- Me muero de miedo. –Le dije modulando mis labios.- Veni, por favor.
–Le dije quebrándome.-
Pedro se sentó a mi lado y nos abrazó.
- Tranquila. –Susurró en mi oído y besó mi cuello. Yo cerré mis ojos y lo
abracé más fuerte a Bruno.- Ya vamos a estar en casa los tres.
Me sentía abrumada, a punto de desvanecerme… No entendía nada de lo que estaba
pasando, no podía procesarlo. Hasta que escuché un tiro y Bruno se aferró a mí.
- No pasa nada mi amor… -Le dije a Bruno, tratando de dejar de llorar.-
- ¿Pero qué fue eso?
- Nada hijo, nada. –Besé su cabeza.- Trata de dejar de llorar…
- Me quiero ir mamá.
-Suspiré.- Ya nos vamos Bruno.
Apoyé mi cabeza en el hombro de Pedro y le susurré.
- ¿Qué hay que esperar?
- No sé, pero me dijeron que si nos vamos puede ser más bardo… No queremos que
se la agarre con ustedes.
-Suspiré.- Necesito desaparecer de acá.
- Trata de no pensar…
Yo no dije más nada y apoyé mi mentón en la cabeza de mi hijo.
- No llores más Bruno… -Suspiré.- Ya estás con mamá, tranquilo.
Y no sé cuánto tiempo más pasó…
-
Finalmente, lograron llevárselo en el patrullero y la realidad es que no había
prestado demasiada atención a cómo se habían dado los hechos.
Solo intentaba tranquilizarlos.
- ¿Vamos a casa? –Les pregunté.-
- Sí Pepe. –Respondió Bruno y yo le sonreí.-
- No llores más hermoso. –Dije secándole las lágrimas.-
- Quiero ir a casa, llevanos Pepe.
-Besé su cabeza.- Ahora vamos mi amor.
Bruno volvió a refugiarse en el pecho de su mamá y yo le di un beso a Pau.
- Tranquila, que ya se terminó todo. –Dije secando sus lágrimas.-
- Gracias. –Me dijo.-
- No, shh… -Volví a besarla y bajé del auto, para subirme en la parte
delantera, para poder manejar.-
-
- ¿Estás durmiendo mi amor? –Le pregunté y él negó con su cabeza.- Ya estamos
por llegar a casa. ¿Sabes?
Por fin llegamos a casa y la realidad era que cuando quise salir del auto,
empecé a temblar. Pedro me dio la mano y me ayudó, yo seguía con Bruno en
brazos.
Entramos a casa y cuando quise bajar a Bruno, él me abrazó con más fuerza.
Suspiré y caminé con él hasta mi cuarto. Me senté en la cama con él en mis
brazos y sequé sus lágrimas.
- ¿No queres bañarte hijo? Y después nos quedamos acá todo el tiempo que
quieras…
- Pero veni conmigo ma.
- Yo voy con vos, dale.
Pedro estaba parado en el umbral de la puerta y se acercó a nosotros.
- Vayan que yo ahora les llevo ropa.
- Gracias mi amor. –Dije levantándome y le di un beso.-
Fui con Bruno hasta el baño y quité su ropa mientras la bañera se llenaba, lo
senté allí y lo bañé, haciéndole masajes… Él, de a poquito, comenzaba a
tranquilizarse. Lo envolví en un toallón y lo llevé a mi cuarto, lo cambié en
mi cama y él se quedó allí, acostado mientras yo jugaba con su pelo.
- ¿Más tranquilo? –Le pregunté a su oído.-
- Acostate conmigo mami.
Yo no le respondí y me acosté a su lado, abrazándolo por la espalda y
llenándolo de besos.
- No quiero que nos separen nunca más. –Me dijo y yo lo abracé con todas mis
fuerzas.-
- Te prometo que eso no va a pasar otra vez hijo, te lo prometo. –Besé
sentidamente su mejilla.- ¿Por qué no dormís un ratito? –Pregunté acariciando
su pelo.-
- Pero quedate conmigo. –Dijo presionando mi mano.-
- No me voy a ir a ningún lado hijo. –Cerré mis ojos.- Te amo. –Susurré en su
oído.- Dale, dormí que te va a hacer bien.
Y no sé cuánto tiempo pasó, solo sé que fue muchísimo... Hasta que por fin se
quedó dormido y yo me largué a llorar como una nena. Me senté en la cama, a su
lado y sin dejar de jugar con su pelo.
Pedro ingresó a la habitación y sin decir nada, se sentó a mi lado y me abrazó
por el costado.
- Ya pasó todo… -Me dijo.- No llores más hermosa.
-Suspiré.- Necesito sacar todo lo que tengo afuera. –Dije sin poder hablar por
el llanto.-
- Veni… -Dijo haciendo que me acueste en la cama y apoyé mi cabeza en su
brazo.- Trata de tranquilizarte, mientras más tranquila estés vos… Mejor va a
estar él.
-Suspiré.- Lo sé, pero me cuesta… Fue horrible.
- Pero ya pasó mi amor, mira… Lo tenes acá con vos.
-Busqué la mano de mi hijo y entrelacé mis dedos con los suyos.- Te juro que
nunca sufrí tanto… Sentía que me moría sabiendo que estaba con Máximo.
- Lo sé mi amor… Te juro que lo sé. –Besó mi frente.- Pero ya está… ¿Por qué no
intentas dormir vos? No dormís hace tres noches.
- Vos tampoco Pepe. –Le dije.- Gracias por bancarte todo esto conmigo.
- Hey, Pau… Yo sé que no soy su papá, pero somos una familia y siempre vamos a
estar juntos. –Besó mi nariz.- En las buenas y en las malas… No es algo que
tengas que agradecer.
-Sonreí a medias y él secó mis lágrimas.- Dormí vos también.
- Vos intenta dormir y después veo que hago.
- Vos también estás cansando.
- No te preocupes por mí.
- Pero…
-Me interrumpió.- Pero nada… -Hizo que cierre mis ojos.- Dale, trata de
descansar.
- Te amo. –Dije y besé su mano.- Gracias, de verdad.
- Te amo mi amor. –Me dio un beso en mis labios.- Dormí que yo los cuido.
Sentí que su mano comenzó a jugar con mi pelo y con el correr de los minutos, comenzaba
a tranquilizarme… Pero de a poco, nunca había tenido tantos nervios juntos.
Intentaba pensar que ya estábamos juntos, pero el miedo que tenía en el cuerpo
y en la mente, no podía apartarlo.
por suerte ya están los tres juntos me encantaron los dos cap
ResponderEliminarMuy tuyo esto del drama eh, así todo, me alegra que ya estén juntos y el mal momento haya pasado, escribís muy lindo, espero el próximo :)
ResponderEliminar