Bruno seguía creciendo y de a poco comenzaba a recordar que era algo más
que su mamá… Hoy cumplía tres meses y era increíble lo independiente que era en
comparación a cuando era súper bebé, aunque claramente seguía dependiendo de
mí.
Lo escuché despertarse y me acerqué a buscarlo.
- Buen día mi amor. –Dije acariciando su nariz, como hacía siempre y él me
sonrió.- Ay, pero qué linda sonrisa. ¿Te despertaste de buen humor? –Dije y
besé su panza, él enredó sus manos en mi pelo y reí.- Ahora te agarro che, un
poco de paciencia.
Lo tomé en mis brazos y él se acurrucó en mi pecho. Me acosté en mi cama con él
aún más acurrucado en mí y eso ya se había convertido en una costumbre.
Él se dormía en mi cama y cuando yo me despertaba lo dejaba en su moisés para
poder ordenar la casa durante la mañana, luego nos quedábamos un rato juntos en
la cama y cuando terminaba de despertarse, comía y lo cambiaba.
Durante el día, las cosas a veces cambiaban un poco, pero mi vida se basaba en
él y en tejer todo lo que podía, porque claro que esa seguía siendo mi entrada
laboral.
Bruno se movió, buscando mi pecho y sonreí.
- ¿Tenes hambre mi amor? ¿Eh?
Y desacomodé mi ropa, para que él comience a comer. Cuando terminó, acomodé mi
ropa y lo cambié… Lo llevé al living y lo dejé en el cochecito con algunos
juguetes, mientras yo tejía…
Pero, comenzó a quejarse, asique lo acerqué a mí y me asomé en el cochecito.
- Estoy acá hijo. –Susurré.- ¿Qué pasa? –Tomé su manito.- Tranquilo.
-
Hacia dos meses que no los veía y eso me tenía muerto en vida. Esa última tarde
nos habíamos visto, pero las cosas seguían igual que siempre… O en realidad,
peor.
Habíamos perdido todo de contacto y los extrañaba demasiado.
Intenté rehacer mi vida sin tenerlos en cuenta, pero no podía evitarlo. No
podía evitar el hecho de amarlos como lo hacía.
-
Bruno se quedó dormido y yo intenté concentrarme en los tejidos, pero
sinceramente no podía. Hacia algunos días que no podía quitar a Pedro de mi
mente.
Y no, aunque quería… No podía aclarar lo que me pasaba.
Guardé las cosas que estaban a medio tejer y alcé a mi hijo para ir a mi
cuarto. Lo acosté con cuidado en mi cama y yo me acosté a su lado, posé mi mano
en su pancita y suspiré, mirándolo.
De a poco, me estaba dando cuenta de que algo me pasaba… El tema es si ese algo
terminaría en algo serio.
Todo lo que había hecho por Bruno y por mí nos había acercado mucho más de lo
que creía o de lo que en ese momento había notado… Porque claro que en ese
momento no podía pensar demasiado en mí. Durante todos esos meses Bruno había
sido mi prioridad, y si bien seguía siéndolo, de a poco me permitía volver a
pensar en mí.
Casi por un impulso, le hablé:
“Necesito verte.”
Así, sin anestesia. Siendo directa. De una.
“Cuando quieras y donde quieras… No te das una idea de lo que te extraño.”
“Decime vos a donde.”
“¿Queres que vaya a tu casa?”
“Si preferís.”
“Así no lo molestamos al peque.”
“Entonces te espero.”
Suspiré y dejé caer mi cabeza hacia atrás…
- No hay vuelta atrás. –Me dije para sí.-
No pude evitar agarrar a mi hijo y posarlo sobre mí, él me llenaba de paz. Besé
su cabeza y él buscó mi pecho con sus manitos, sonreí.
- Quiero poder darte una familia. –Suspiré.- Pero no sé qué es lo que me pasa…
-Acaricié su espalda.- Perdón mi amor. –Hice una pausa.- Te prometo que vamos a
estar bien.
“Estoy acá Pau.”
“No sé si me animo a verte Pedro.”
“No voy a hacerte nada malo, lo sabes.”
“Es que no me entiendo.”
“Capaz que si hablamos, puedo ayudar a que te entiendas.”
“Me siento una histérica y una boluda.”
“No te preocupes, yo sé cómo sos… Dale, estoy acá y quiero verte. Al menos
dejame que te dé un abrazo. Te extraño.”
“¿Estás en la puerta?”
“Sí.”
Lo dejé a Bruno en su moisés y me acerqué a la puerta, la cual abrí y nos
quedamos unos segundos mirándonos.
No soporté y me tiré en sus brazos, lo abracé con fuerza por la nuca y no pude
evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas. Sentí que me abrazó por la
cintura, también fuerte y suspiró con fuerza en mi cuello.
- Te extrañaba demasiado. –Le confesé.-
- Yo también Pau, no te das una idea de cuanto.
Nos quedamos largos minutos abrazados y nos separamos.
- Veni, pasa…
Entramos a mi casa y yo cerré la puerta, sentí que me abrazó por la espalda y
sonreí, pero a la vez quería separarme de él.
- Pepe… Para un poco.
- No, te extrañé demasiado.
-Sonreí.- Yo también, pero necesito que hablemos.
Y en ese momento, Bruno comenzó a llorar.
- Te salvó la campana. –Dije riendo y me separé de él.-
- Traelo, me muero por verlo.
-Sonreí.- Voy a buscarlo.
Caminé hasta mi cuarto y me asomé por el moisés…
- No llores hijo. –Lo tomé en brazos y besé su frente.- Dale, tranquilo que
vino el padrino a verte.
Me quedé un rato con él, hasta que se tranquilizó y fui a buscar a Pepe.
-
Cuando la vi venir con Bruno en brazos me sentía un pelotudo por cómo sonreía y
de la emoción que me recorría el cuerpo.
- Estás enorme hermoso… -Dije tomando la manito de Bruno.-
- Agarralo nene.
- ¿Segura?
-Rio.- Pepe, dale.
Pau me lo pasó y lo sostuve en mis brazos otra vez, sonreí y me senté en el
sillón con él. Lo acosté en mis piernas y tomé sus manitos.
- Hola Brunito, hola. –Dije y besé su frente.- Estás hermoso. ¿Sabes? –Sonreí y
me quedé mirándolo por un rato.-
- Aunque no hable, yo me entiendo con mi hijo y recién me dijo que te extrañaba
mucho. –Dijo Pau sentándose a nuestro lado.-
-Reí.- Ah… ¿Sí?
- Sí, y no te rías porque es verdad.
- Bueno, bueno… Te creo. –Volvimos a reír.-
Me quedé un rato con él, hasta que comenzó a buscar a su mamá.
- Me parece que tiene hambre. –Dijo Pau tomándolo en brazos.- ¿Te jode que le dé
la teta acá?
- No Pau, tranqui.
-Sonrió.- Te prometo que después hablamos.
- Dale… -Besé su mejilla y ella sonrió.-
no lo podes dejar ahí.... no podes subir otro espero que Pau se abra y sienta cosas por pepe♡
ResponderEliminarVeremos qué pasa...
EliminarSiempre lo cortas en la mejor parte jaja! Mas mas mas... ��
ResponderEliminar@06_Laury
jajaja, la idea es que tengan ganas de leer el próximoo!
EliminarALELUYAAAAA, soy muy feliz de leer que se volvieron a ver!, era una maldad muy grande de tu parte que estén tan separados... Y al fin Pau se pone a pensar en el como algo mas!! me encanto el capitulo, escribís genial, espero el próximo :)
ResponderEliminarMuchas gracias♥
EliminarBesalo conchudaaa jaja
ResponderEliminarAJAJAJAJAJAJJA
Eliminar