viernes, 22 de julio de 2016

Capítulo 24.

Bruno seguía creciendo y de a poco comenzaba a recordar que era algo más que su mamá… Hoy cumplía tres meses y era increíble lo independiente que era en comparación a cuando era súper bebé, aunque claramente seguía dependiendo de mí.

Lo escuché despertarse y me acerqué a buscarlo.

- Buen día mi amor. –Dije acariciando su nariz, como hacía siempre y él me sonrió.- Ay, pero qué linda sonrisa. ¿Te despertaste de buen humor? –Dije y besé su panza, él enredó sus manos en mi pelo y reí.- Ahora te agarro che, un poco de paciencia.

Lo tomé en mis brazos y él se acurrucó en mi pecho. Me acosté en mi cama con él aún más acurrucado en mí y eso ya se había convertido en una costumbre.

Él se dormía en mi cama y cuando yo me despertaba lo dejaba en su moisés para poder ordenar la casa durante la mañana, luego nos quedábamos un rato juntos en la cama y cuando terminaba de despertarse, comía y lo cambiaba.

Durante el día, las cosas a veces cambiaban un poco, pero mi vida se basaba en él y en tejer todo lo que podía, porque claro que esa seguía siendo mi entrada laboral.

Bruno se movió, buscando mi pecho y sonreí.

- ¿Tenes hambre mi amor? ¿Eh?

Y desacomodé mi ropa, para que él comience a comer. Cuando terminó, acomodé mi ropa y lo cambié… Lo llevé al living y lo dejé en el cochecito con algunos juguetes, mientras yo tejía…

Pero, comenzó a quejarse, asique lo acerqué a mí y me asomé en el cochecito.

- Estoy acá hijo. –Susurré.- ¿Qué pasa? –Tomé su manito.- Tranquilo.

-

Hacia dos meses que no los veía y eso me tenía muerto en vida. Esa última tarde nos habíamos visto, pero las cosas seguían igual que siempre… O en realidad, peor.

Habíamos perdido todo de contacto y los extrañaba demasiado.

Intenté rehacer mi vida sin tenerlos en cuenta, pero no podía evitarlo. No podía evitar el hecho de amarlos como lo hacía.

-


Bruno se quedó dormido y yo intenté concentrarme en los tejidos, pero sinceramente no podía. Hacia algunos días que no podía quitar a Pedro de mi mente.

Y no, aunque quería… No podía aclarar lo que me pasaba.

Guardé las cosas que estaban a medio tejer y alcé a mi hijo para ir a mi cuarto. Lo acosté con cuidado en mi cama y yo me acosté a su lado, posé mi mano en su pancita y suspiré, mirándolo.

De a poco, me estaba dando cuenta de que algo me pasaba… El tema es si ese algo terminaría en algo serio.

Todo lo que había hecho por Bruno y por mí nos había acercado mucho más de lo que creía o de lo que en ese momento había notado… Porque claro que en ese momento no podía pensar demasiado en mí. Durante todos esos meses Bruno había sido mi prioridad, y si bien seguía siéndolo, de a poco me permitía volver a pensar en mí.

Casi por un impulso, le hablé:

“Necesito verte.”

Así, sin anestesia. Siendo directa. De una.

“Cuando quieras y donde quieras… No te das una idea de lo que te extraño.”

“Decime vos a donde.”

“¿Queres que vaya a tu casa?”

“Si preferís.”

“Así no lo molestamos al peque.”

“Entonces te espero.”


Suspiré y dejé caer mi cabeza hacia atrás…

- No hay vuelta atrás. –Me dije para sí.-

No pude evitar agarrar a mi hijo y posarlo sobre mí, él me llenaba de paz. Besé su cabeza y él buscó mi pecho con sus manitos, sonreí.

- Quiero poder darte una familia. –Suspiré.- Pero no sé qué es lo que me pasa… -Acaricié su espalda.- Perdón mi amor. –Hice una pausa.- Te prometo que vamos a estar bien.

“Estoy acá Pau.”

“No sé si me animo a verte Pedro.”

“No voy a hacerte nada malo, lo sabes.”

“Es que no me entiendo.”

“Capaz que si hablamos, puedo ayudar a que te entiendas.”

“Me siento una histérica y una boluda.”

“No te preocupes, yo sé cómo sos… Dale, estoy acá y quiero verte. Al menos dejame que te dé un abrazo. Te extraño.”

“¿Estás en la puerta?”

“Sí.”

Lo dejé a Bruno en su moisés y me acerqué a la puerta, la cual abrí y nos quedamos unos segundos mirándonos.

No soporté y me tiré en sus brazos, lo abracé con fuerza por la nuca y no pude evitar que mis ojos se llenaran de lágrimas. Sentí que me abrazó por la cintura, también fuerte y suspiró con fuerza en mi cuello.

- Te extrañaba demasiado. –Le confesé.-
- Yo también Pau, no te das una idea de cuanto.

Nos quedamos largos minutos abrazados y nos separamos.

- Veni, pasa…

Entramos a mi casa y yo cerré la puerta, sentí que me abrazó por la espalda y sonreí, pero a la vez quería separarme de él.

- Pepe… Para un poco.
- No, te extrañé demasiado.
-Sonreí.- Yo también, pero necesito que hablemos.

Y en ese momento, Bruno comenzó a llorar.

- Te salvó la campana. –Dije riendo y me separé de él.-
- Traelo, me muero por verlo.
-Sonreí.- Voy a buscarlo.

Caminé hasta mi cuarto y me asomé por el moisés…

- No llores hijo. –Lo tomé en brazos y besé su frente.- Dale, tranquilo que vino el padrino a verte.

Me quedé un rato con él, hasta que se tranquilizó y fui a buscar a Pepe.

-

Cuando la vi venir con Bruno en brazos me sentía un pelotudo por cómo sonreía y de la emoción que me recorría el cuerpo.

- Estás enorme hermoso… -Dije tomando la manito de Bruno.-
- Agarralo nene.
- ¿Segura?
-Rio.- Pepe, dale.

Pau me lo pasó y lo sostuve en mis brazos otra vez, sonreí y me senté en el sillón con él. Lo acosté en mis piernas y tomé sus manitos.

- Hola Brunito, hola. –Dije y besé su frente.- Estás hermoso. ¿Sabes? –Sonreí y me quedé mirándolo por un rato.-
- Aunque no hable, yo me entiendo con mi hijo y recién me dijo que te extrañaba mucho. –Dijo Pau sentándose a nuestro lado.-
-Reí.- Ah… ¿Sí?
- Sí, y no te rías porque es verdad.
- Bueno, bueno… Te creo. –Volvimos a reír.-

Me quedé un rato con él, hasta que comenzó a buscar a su mamá.

- Me parece que tiene hambre. –Dijo Pau tomándolo en brazos.- ¿Te jode que le dé la teta acá?
- No Pau, tranqui.
-Sonrió.- Te prometo que después hablamos.
- Dale… -Besé su mejilla y ella sonrió.-

8 comentarios:

  1. no lo podes dejar ahí.... no podes subir otro espero que Pau se abra y sienta cosas por pepe♡

    ResponderEliminar
  2. Siempre lo cortas en la mejor parte jaja! Mas mas mas... ��

    @06_Laury

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja, la idea es que tengan ganas de leer el próximoo!

      Eliminar
  3. ALELUYAAAAA, soy muy feliz de leer que se volvieron a ver!, era una maldad muy grande de tu parte que estén tan separados... Y al fin Pau se pone a pensar en el como algo mas!! me encanto el capitulo, escribís genial, espero el próximo :)

    ResponderEliminar