- Mira lo que sos Brunito. –Dijo Agos tomándolo en brazos.- Ya te
extrañaba. –Besó su mejilla y Bruno movió sus piecitos.- Ay, ay. ¡Te morfo
todo!
-Reí.- ¿Queres que prepare mate?
- Dale…
- Necesito hablar con vos.
- Me doy cuenta con solo mirarte.
-Sonreí.- Me conoces mucho.
-Rio.- ¿Me lo puedo llevar mientras preparas el mate?
- Mira que me cuesta eh. –Reí.- Obvio gorda, llevalo…
Preparé el mate y después de un rato, Bruno se había quedado dormido en el
sillón y el termo ya estaba vacío.
- Esos ojos hablan solos Pau.
- ¿Y qué se supone que dicen mis ojos? –Suspiré.-
- Que no sabes por dónde empezar.
-Reí, mordiendo mi labio.- No sé qué hacer gorda.
- ¿Con qué?
- Con Pepe.
- ¿Él te gusta?
- Me encanta. –Suspiré.- Me hace sentir muy bien.
- ¿Y entonces?
- Tengo miedo…
- ¿De qué?
- De que él me ame mucho más de lo que yo lo quiero…
- Él te ama…
- Lo sé, lo siento.
- ¿Y vos qué sentís?
- Que lo quiero…
- Bueno, pero lo tuyo con él es más reciente.
- Pero tengo miedo de no poder amarlo tanto.
- ¿Por qué?
- No sé. –Me encogí de hombros.-
- No dejes que el miedo te frene.
- Pasa que ahora no estoy sola.
- Pepe ama a Bruno.
- Sí, lo sé… Pero me refiero a que no quiero estar mal, porque mi hijo me
necesita.
- Pero no podes olvidarte de vivir porque sos mamá.
- Sí, ya lo sé.
- ¿Y entonces? Pepe no va a hacerte mal.
- No, no es eso. Tengo miedo de hacerle mal yo…
- Pero vos lo queres… Se empieza así Pau.
- Me estoy enroscando demasiado.
- Pienso igual Pau.
- ¿Y qué hago?
- Deja que suceda.
- Me cuesta.
- Dejate llevar… Él te hace bien.
-Suspiré.- Sí… Muy bien.
- ¿Y entonces? No te frenes… Dale una oportunidad, no te das una idea de todo
lo que te ama.
- Perdón por estar metiéndote en el medio.
- No me pidas perdón tonta, haría cualquier cosa con tal de que estén juntos y
felices.
- Te quiero mucho amiga. –Dije abrazándola.- Gracias.
- Y yo te quiero a vos Pauli.
Agos debió irse a cursar y yo me quedé a solas con mi hijo… Me senté en el
suelo, apoyé mi mano en su espalda y besé su naricita.
- Quiero cuidarte mi amor… -Suspiré.- Pero sé que Pepe te va a hacer bien,
igual que a mí. –Y apoyé mi mentón en el sillón, comencé a acariciar la carita
de Bruno y él esbozó una sonrisa.- Ay. ¿Por qué sos tan lindo? –Sonreí y él
abrió sus ojitos.- Hola mi amor… hola. –Besé su frente.- Al fin te despertaste,
ya te extrañaba. –Reí y él estiró sus bracitos.-
Yo me paré y lo tomé en mis brazos, acostándolo boca abajo sobre uno de mis
brazos.
- Uy, me parece que hay que cambiarnos el pañal. –Dije caminando a mi cuarto.-
Cambié a Bruno y luego comió… Estaba demasiado tranquilo, mirando sus manitos
acostado en la cama y me mataba de amor.
“Hola Chinita. ¿Cómo andan?”
Sonreí, hace mucho no me decía así.
“¿Chinita otra vez? Jajaja”
“¿Te molesta?”
“No, me encanta.”
“Entonces te voy a decir Chinita más seguido.”
“Tampoco te aproveches eh.”
“No sé, no sé… Jajaja”
“Jajajaja… Tonto. Estamos bien, Bruno juega con sus manitos y yo me estoy por
poner a tejer. ¿Vos?”
“Saliendo del cine… Con ganas de verlos.”
“Mmm… Podes venir cuando quieras.”
“Estoy por tomarme el bondi.”
“Te esperamos entonces.”
Me acosté al lado de Bruno y me quedé mirándolo… Podía hacer eso toda mi
vida y no era exagerado.
Escuché el timbre y fui con mi hijo en brazos hasta la puerta.
- Hola Pepe… -Dije abriendo la puerta y nos dimos un beso. Sonreímos.-
- Hola hermosa. –Me dio un beso.- Hola bebé hermoso. –Besó la cabeza de Bruno y
yo sonreí.-
- Veni… Pasa.
Entramos al living y él fue al baño, cuando volvió prácticamente me sacó a
Bruno de los brazos.
- Bueno… Creo que quedé afuera. –Dije riendo.-
- Podes venir eh…
-Reí.- ¿No queres comer algo?
- Mmm… Podría ser.
- Tengo budín. ¿Queres?
- Sí, dale. ¿Te ayudo?
- Me ayudas quedándote con él.
- Bueno, entonces aprovecho.
Reímos y fui a preparar algo para comer.
-
Bruno estaba muy cómodo en mi pecho y yo sonreía… Estaba verdaderamente
enamorado de ese nene.
- Me encanta verlos juntos. –Dijo sentándose frente a nosotros.-
- A mí me encanta tenerlo cerquita.
-Sonrió.- Te llena de paz tenerlo encima.
- Exacto… -Tomé su mano y la besé.- Vos también me das paz.
-Sonrió.- Y vos a mí. –Se acercó a mí y me besó.-
Merendamos juntos y luego Bruno pidió por su mamá, porque tenía hambre.
Bruno no dejaba de bostezar y nosotros reíamos.
- Dormí mi amor… -Dijo acomodándolo sobre su pecho.- Tranquilo…
- ¿No queres que vayamos al cuarto Pau?
- No, que duerma acá.
- ¿Segura?
- Sí… ¿O queres dormir?
- No, no. Solo decía.
- Que se duerma y lo dejamos así estamos un ratito juntos. ¿Queres?
-Sonreí.- Sí, me encanta.
Me acerqué a darle un beso y acaricié su mejilla.
Cuando Bruno se quedó dormido, Pau lo dejó en su moisés y cuando volvió, se
sentó sobre mis piernas y me abrazó por el cuello. Yo la abracé por la cintura.
- Ay, qué lindo que vengas para acá. –Le dije y besé su mejilla.-
-Sonrió.- Quiero estar cerca tuyo. ¿No se puede?
- Obvio que se puede… Y me encanta. –La besé.- ¿Cómo estás?
- Mmm… Bien. ¿Vos?
- ¿Por qué mmm?
- No, no sé. –Reí.- ¿Vos? ¿Estás bien? Tenes una carita…
- Estoy un poquito cansado.
- ¿No queres dormir un ratito?
- Quiero estar con vos.
- Podes dormir mientras yo tejo.
- ¿Tenes que tejer mucho?
- Tengo una entrega de 50 lechuzas el fin de semana.
- ¿Y cuántas tenes?
- Ninguna. –Reí.-
- ¿Y no puedo ayudarte?
- Mmm… Sí.
- Entonces trae, dale.
- ¿Seguro?
- Sí Pau, dale.
- Bueno, gracias. –Me besó.- Ya vengo.
- Dale.
Pasamos todo el día juntos… Ella tejía y yo rellenaba los cuerpitos.
no dan más ternura por que no pueden me encanta esta novela espero que sean felices siempre ♡♡♡
ResponderEliminarGracias♥
EliminarRe tierno este capitulo!!!
ResponderEliminarGracias☺
EliminarQue lindo capitulo! Que bueno que Pau de este enamorando!
ResponderEliminarGracias♥☺
Eliminar